Sobre el rol de los artistas en la reforma del derecho de autor

Cuando hablamos sobre la reforma de los derechos de autor en el marco de las nuevas tecnologías, muchas veces la respuesta por el lado de los artistas es "Uds nos quieren sacar el plato de comida!". Lejos estamos de este punto, como dije en mi post anterior, pero esa reacción es entendible en un marco donde los artistas se ven explotados, y queremos relajar el concepto legal con el cual ganan lo poco que ganan.

Es una reacción más que entendible, es como que a un trabajador de cualquier otra rama, que gana un sueldo mínimo, le digan que quieren quitarle poder a los sindicatos. Claramente va a sentir que si sucede eso, su condición va a ser peor. De esa forma, se plantea la contraposición entre los intereses de los usuarios y de los artistas.

El problema, creo yo, es que esa visión es errada, de la misma forma que sería erróneo plantear que los que creen que la nafta debería estar más baja, estarían queriéndole sacar el plato de comida a los trabajadores petroleros, cuando las empresas petroleras tienen una rentabilidad increíble.

Es que la actual ley de derechos de autor (la nuestra y la de todo el mundo) gracias a décadas de lobby, ha sido descarriada en pos de proteger a las empresas que explotan a los artistas, y de maximizar su ganancia, limitando el acceso de la sociedad a la cultura. Es la idea de los que luchamos por la reforma, que el objetivo de la ley debería ser garantizarle un ingreso digno a los artistas, para que puedan seguir creando, y a la vez maximizar el acceso de la sociedad a la cultura.

Es cierto que por lo general nuestro enfoque como consumidores, es más el de garantizar el acceso, que de preocuparnos por el sustento de los artistas. Hay que entenderlo como nuestros intereses en esta negociación. También tenemos que poder entender que los artistas tienen como interés poder tener un ingreso digno como cualquier otro trabajador que aporta a la sociedad.

Son irreconciliables estos intereses? No para nada. Por eso hay que debatir y encontrar soluciones que tengan sentido para ambas partes.

Los que sí son muy complicados de reconciliar, son los intereses de las grandes corporaciones de la industria, que quieren que la ley siga amparando su modelo de negocios basado en la distribución masiva de soportes físicos, cuando la gran mayoría del consumo que hacemos diariamente es a través de medios digitales.

La famosa crisis de la piratería, no es tanto la crisis de los artistas, sino de estas grandes empresas, que ven como su modelo de reproducción y distribución de alto costo, se ha vuelto obsoleto por las tecnologías de la intercomunicación, que permite lograr lo mismo a costo (casi) 0.

Es en este contexto, de una rápida transformación de la industria cultural, en donde los que tenemos que decidir cómo queremos que se genere y se consuma la cultura durante el siglo XXI, somos los consumidores y los artistas, no una industria obsoleta.

Originalmente posteado en: https://www.nicolasfar.com.ar/2013/10/18/el-rol-de-los-artistas-en-la-reforma-del-derecho-de-autor/